Cuentos de HADAS
Un hada, según la Real Academia de la Lengua, es un ser fantástico que se representaba bajo la forma de mujer, a quién se atribuía poder mágico y el don de adivinar el futuro...
Un hada, según tú, era yo...
¡ Y vaya que me sentía un "hada"!
Me hacías sentir tan especial, tan "fantástica", tan "interesante", tan "yo" - sólo por citar alguna de tus palabras -, realmente era capaz hasta de volar, cuando conversaba contigo - mirándote a los ojos, vía móvil o por messenger -, verte era casi como entrar a un cuento, pues nunca antes había conocido a alguien que se acercara tanto al estereotipo de príncipe, aunque tú siempre te hicieras llamar con el nombre de un ángel.
Pero... ¿Sabes algo? Me olvidé de un pequeño detalle... Así que volví a revisar mis cuentos infantiles, y descubrí que los príncipes jamás se enamoran de las hadas, los príncipes sólo se enamoran de princesas y la función de las hadas es sólo hacer que ese amor sea posible y que se fortalezca cada día más... Así entendí que siempre serás de "tu princesa", aunque ella ya no sea tuya...
Al parecer mi problema es que aún quiero querer creer en el amor y no tomo las precauciones necesarias, hasta Joaquinito me lo advirtió:
"Que no te duerman con cuentos de hadas"
Lo sé, no toda la culpa es tuya, tal vez, tú solo querías pasar un buen rato, y lo mismo pasó conmigo... Es más, aún no sé si estoy o no enamorada de tí - si no es así; entonces, me siento mal por las huevas -, de repente, solo estoy triste porque sí quise empezar algo contigo, yo solo quería quererte querer, pero tú, mi príncipe, te fuiste antes de llegar... y de nuevo Joaquín:
"20 años - 23 - de príncipes azules que se marchaban antes de llegar"
Un hada, según tú, era yo...
¡ Y vaya que me sentía un "hada"!
Me hacías sentir tan especial, tan "fantástica", tan "interesante", tan "yo" - sólo por citar alguna de tus palabras -, realmente era capaz hasta de volar, cuando conversaba contigo - mirándote a los ojos, vía móvil o por messenger -, verte era casi como entrar a un cuento, pues nunca antes había conocido a alguien que se acercara tanto al estereotipo de príncipe, aunque tú siempre te hicieras llamar con el nombre de un ángel.
Pero... ¿Sabes algo? Me olvidé de un pequeño detalle... Así que volví a revisar mis cuentos infantiles, y descubrí que los príncipes jamás se enamoran de las hadas, los príncipes sólo se enamoran de princesas y la función de las hadas es sólo hacer que ese amor sea posible y que se fortalezca cada día más... Así entendí que siempre serás de "tu princesa", aunque ella ya no sea tuya...
Al parecer mi problema es que aún quiero querer creer en el amor y no tomo las precauciones necesarias, hasta Joaquinito me lo advirtió:
"Que no te duerman con cuentos de hadas"
Lo sé, no toda la culpa es tuya, tal vez, tú solo querías pasar un buen rato, y lo mismo pasó conmigo... Es más, aún no sé si estoy o no enamorada de tí - si no es así; entonces, me siento mal por las huevas -, de repente, solo estoy triste porque sí quise empezar algo contigo, yo solo quería quererte querer, pero tú, mi príncipe, te fuiste antes de llegar... y de nuevo Joaquín:
"20 años - 23 - de príncipes azules que se marchaban antes de llegar"

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